Referencia:
Un libro pop-up para los amantes del espacio con información actualizada en sorprendentes solapas sobre los cuerpos celestes para entender, de manera muy práctica y experimental, cómo funciona el sistema solar y cómo recibimos sus efectos en nuestra vida cotidiana en la Tierra.
París no se acaba nunca es una revisión irónica de los días de aprendizaje literario del narrador en el París de los años setenta. Fundiendo autobiografía, ficción y ensayo, cuenta la aventura de redactar su primer libro. Y nos desvela, por ejemplo, cómo le ayudaron a escribir esa novela los consejos que le dio, resumidos en una breve cuartilla, Marguerite Duras, su muy atípica casera. Es también la historia de cómo viajó a esa ciudad para imitar la vida bohemia de escritor principiante de Hemingway, quien contó, en París era una fiesta, que allí fue «muy pobre y muy feliz», y de cómo, por el contrario, el narrador fue muy pobre y muy infeliz. Aunque, eso sí, logró allí escribir su primera novela.
Pierre Michon é un dos grandes autores franceses contemporáneos, unha figura xa mítica no ambiente literario francés, onde é coñecido por ser un dos escritores máis esixentes desde o punto de vista literario pese a manterse afastado dos cenáculos literarios parisinos.Na súa nova novela, Os once, conta a historia dun cadro exposto no Louvre e no que aparecen os membros do Comité de Salvación Pública durante a Revolución Francesa. Michon reconstrúe na novela a historia dese cadro e do momento histórico que aparece reflectido nel. En Os once, Michon conta a historia do pintor François-Elie Corentin, a quen en plena Revolución Francesa lle encargan pintar un cadro no que aparezan retratados os membros do temido Comité de Salvación Pública, "os once"
Historia de la música popular de origen cubano y sus intérpretes desde los años veinte hasta nuestros días, con las aportaciones de los ritmos de Puerto Rico y Santo Domingo, integrados en la actualidad en la salsa y el Latin jazz.Historia de la música popular de origen cubano y sus intérpretes desde los años veinte hasta nuestros días, con las aportaciones de los ritmos de Puerto Rico y Santo Domingo, integrados en la actualidad en la salsa y el Latin jazz.