Referencia:
Los veinte cuentos de Si te comes un limón sin hacer muecas combinan situaciones cotidianas y fantásticas que profundizan en emociones comunes con las que resulta fácil identificarse. El amor no correspondido, la desconfianza, las dependencias familiares,
Un Cuento de Navidad para nuestra época. Egoísta y solitaria, Cassandra Darke es una marchante de arte que vive en una lujosa mansión del barrio de Chelsea, en el mismísimo corazón de Londres. Se ha convertido en una paria social, pero no le preocupa. Entre una Navidad y la siguiente, ha empañado la reputación de una galería del West End y encadenado una condena por fraude, de la que ha salido indemne, pero ha dejado su saldo bancario en números rojos. En la escala de infracciones, el fraude ocupa para Cassandra un lugar ínfimo, pues no conlleva «ni armas, ni violencia, ni cadáver». Sin embargo, todo cambia cuando aparece algo en la mansión que sí podría suponer violencia y tal vez un cadáver.
¿Cómo duerme el cachorro? Y los pequeños cisnes, ¿cómo duermen? Un libro pop-up para dormir a gusto y tranquilos como los animales de este libro. Con lengüetas, solapas y muchas sorpresas para descubrir.
Hay momentos imposibles de olvidar, y aunque hayan pasado treinta años desde entonces, Joanna aun recuerda el sendero en el campo y la tarde de verano en que un hombre de repente se acercó a su madre y a sus hermanos y acabó con la vida de toda la familia. Ella, una niña de seis años, consiguió huir y ahora es una mujer que intenta llevar una vida apacible con su marido y su hijo. Mientras Joanna trabaja, el bebé se queda al cuidado de Reggie, una adolescente que ya ha aprendido a bregar con el dolor...Las cosas parecen transcurrir de la mejor de las maneras, hasta que un buen día el pasado vuelve para presentar factura: Joanna y el niño desaparecen sin dejar rastro y quien se ve involucrado en la investigación de este extraño caso es el detective Jackson Brodie.