Referencia:
Maggie Chascarrillo es una joven chicana cuya historia comienza a principios de los 80, durante la eclosión del punk como revulsivo al rock mustio y anquilosado que imperaba en el panorama.
n las profundidades del mar de Japón, rodeada de tinieblas, atrapada en un sarcófago de cemento y mecida por las corrientes del Pacífico, duerme una criatura de pesadilla. Donde la oscuridad es ley. Donde los peces no tienen ojos. Donde nada existe.
Oviedo, 1934. Una huelga general revolucionaria estalla la noche del 5 de octubre y sume a todo el país en un profundo caos. Tristán Valdivia, que había vuelto enfermo desde Madrid a la casa paterna, busca refugio en la capital, mientras los sublevados avanzan arrasando todo a su paso. La ciudad permanece en silencio, hasta que de repente se oye un ruido en la lejanía. Es la dinamita de los mineros... El enfrentamiento está servido.
Maggie Chascarrillo es una joven chicana cuya historia comienza a principios de los 80, durante la eclosión del punk como revulsivo al rock mustio y anquilosado que imperaba en el panorama.